Los chances de la vida

Los chances de la vida

Wilson Monroy Castro

 

Wilson Monroy Castro, jamás se imagino que el 14 de diciembre de 1992 su vida cambiaria para siempre. Se encontraba haciendo recorridos en su moto para una empresa en Bogotá, cuando un colectivo se cruzó en su camino y le hizo perder la estabilidad.

Fue tan fuerte el impacto, que en cuestión de segundos Wilson perdió su pierna. Gracias a que en sus años de juventud había hecho parte del Ejército, tomo valor y se practicó un torniquete que detuviera la hemorragia. Se arrastró hasta el lugar en el que se encontraba su extremidad y con ayuda de quien lo accidentó se trasladó hasta el hospital “Le dije al doctor que no pasaba nada, que ya no me podía lamentar (…) Lo tomé con mucha tranquilidad”

Pese a que su condición le impide realizar algunas de las actividades que disfrutaba en el pasado como los deportes o bailar, “mochito” como lo llaman de cariño agradece el chance que le dio la vida de superarse y demostrarse de lo que es capaz.

En el 2000, por asuntos personales decidió volver a la Paila, lugar en el que se crio y vivían sus padres. Estando en su pueblo natal, Wilson, ayudaba a una amiga a vender chance y aunque al principio le daba pena hacerlo, decidió vincularse directamente en ese entonces a Apuestas El Dorado y hacerse cargo de sus ventas “gritaba chance, chance, por todo lado hasta que la gente me fue conociendo (…) ya no me da pena, me siento muy orgulloso de ser un buen vendedor”

El crecimiento de Monroy dentro de Super Servicios ha sido notable y es ejemplo para sus compañeros, al inicio daba sus recorridos en una bicicleta pequeña que al tiempo cambio por una mejor “luego me puse a pensar si ya me compré dos bicicletas, ahora me voy a comprar la motico y también la compré” recuerda. Así mismo ha podido apoyar económicamente a sus papás y su hija, quien actualmente está aplicando a una beca en Rusia.

Es un hombre muy alegre y de buena ‘chispa’ al que no le cuesta entablar conversaciones y al que sin duda es fácil ayudar, tiene una gran visión y ganas de superar cualquier obstáculo que se le pueda presentar.

Sus 18 años de servicio y compromiso le han permitido fidelizar sus clientes y vender chances por encargo que luego entrega en su moto. “mi psicología es la gente, quiero que me vean bien, que no me traten mal, esto le puede pasar a cualquiera”

A Super Servicios del Valle, además de agradecerle el apoyo económico y material, valora el apoyo “agradezco la ayuda al discapacitado, el apoyo y la paciencia “.